Resumen Literario-Histórico-Geográfico-Folklórico y Biográfico de Huánuco
Según: Manuel Nieves Fabián
El amor al terruño es sumamente importante; pero para amar primero se tiene que conocer. Quien no conoce, ¿qué puede amar? La respuesta es obvia. Entonces, ¿qué tenemos que hacer para conocer nuestro terruño? No nos queda otro camino que volver nuestros ojos a su historia, a su geografía, su arqueología, su literatura, en fin; pues, esta visión integral con una perspectiva desde los tiempos pasados al futuro será más que suficiente para conocer nuestra patria y en particular del lugar donde vivimos.
¿Quién debe ser la persona indicada que ponga en práctica estos planteamientos y cúmplalos objetivos deseados? Indiscutiblemente es el docente, porque es una de las fuerzas motrices fundamentales en el proceso educativo; pero si hacemos un análisis objetivo ¿qué nos está sucediendo? En verdad, muchos de nosotros no estamos comprendiendo nuestro rol de edu-cadores en la formación integral del educando, partiendo de lo simple a lo complejo, de lo concreto a lo abstracto. El amor a nuestra tierra, nuestra identidad y la difusión de sus valores debe partir del conocimiento de la realidad objetiva; pero lejos de hacer esto, vivimos indiferentes hasta en muchos casos negamos, con cierto aire de vergüenza, el lugar de donde procedemos. Ante esta situación, ¿qué les queda a nuestros alumnos? Seguir el camino de sus profesores. Esta es nuestra gran verdad.
No estamos valorando a Huánuco como un pueblo con una rica tradición histórica, geográfica y cultural. Demostremos al Perú y al mundo que aquí, en Lauricocha. Surgió la primera manifestación humana de los andes centrales de Sud América; aquí, se dieron los primeros gritos libertarios frente a la dominación Inca y española; no en vano regaron su sangre Illa Thúpac y sus guerreros desde 1539; no en vano sacrificaron sus vidas los llatinos en 1777; cuánta crueldad hubo al sentenciar a la pena de la horca a Gabriel Aguilar Narvarte en 1805 sólo por buscar justicia y mejores condiciones de vida para nosotros los peruanos; estas calles huanuqueñas. Aún siguen testificando el levantamiento popular de 1812 y aún nos suena al oído las ráfagas y balas silbantes devorando los cuerpos indefensos de Juan José Crespo y Castillo y José Rodríguez, y la soga carcomiéndole la garganta al valiente gobernador de Pampas, Norberto Haro, sólo por buscar el trato justo y humano ante las arbitrariedades de los peninsulares radicados en estas tierras; la proclama de la independencia del Perú a cargo de Nicolás de Herrera, el 15 de diciembre de 1820 ,aún late en nuestros corazones. y cómo no recordar a Aparicio Pomares y a los domamos arrojando a las huestes chilenas de la ciudad de Huánuco; y aún más nos llena de orgullo el temple, el coraje y la bizarría del Coronel Leoncio Prado Gutiérrez quien, para ejemplo de la posteridad, afrontó y venció a la muerte para vivir como el mismo dijera en «la inmortalidad de la gloria».
Cuan orgulloso debe sentirse el huanuqueño, ser heredero de Mariano Dámaso Beraún, Hermilio Valdizán, Daniel Alomía Robles, Esteban Pavletich, José Varallanos, entre otros, hombres que dieron prestancia a este pueblo en el consenso nacional e internacional.
¡Jóvenes de la presente generación!: Ellos deben ser nuestros valores. A ellos debemos emularlos y no a los valores alienantes que nos importan las culturas dominantes.
Si hacemos un breve análisis de nuestra realidad, el panorama es un tanto desolador; pues muy pocos conocemos Huánuco, y esos pocos tan superficialmente.
Siendo estos nuestros males, no nos queda otro camino. ¿Y cuál es ese camino? Replantear nuestros pensamientos y ligarlos a la práctica, cultivando en el alma de nuestra juventud valores positivos, para que la generación que se aproxima no tenga por qué juzgamos negativamente.
Lo que hasta ahora estamos haciendo, imbuidos por el seguidismo, no es nada positivo; con nuestras acciones estamos induciendo y conduciendo a nuestros jóvenes para que sean ganados fácilmente por la influencia de la moda, la televisión y todos los valores negativos.
Frente a los problemas que afrontamos, el presente resumen anhela llenar este vacío que muy bien los docentes y hasta los propios alumnos pueden ampliar y desarrollar los diversos temas tratados con suma brevedad.
Antes de mostrar los diferentes aspectos que trata el resumen, es justo y merecido rendir homenaje a los grandes descubridores de Huánuco y gracias a ellos, hoy, conocemos parte de nuestra historia: Guarnan Poma de Ayala. José Varallanos. Monseñor Francisco Rubén Berrea, Javier Pulgar Vidal, Augusto Cárdich, Seiiclii Izumi, Bertrand Flomoy. Chiaki Kano y Juan Ponce Vidal. En sus obras encontramos por vez primera que Huánuco fue y es un pueblo tan importante en nuestra patria, cuyos hechos muy bien pueden estar insertados en los programas oficiales a nivel nacional.
El presente resumen trata sumariamente a cerca de las obras literarias, históricas, geográficas, antropológicas y sociológicas aparecidas en Huánuco hasta la fecha con una breve antología; seguidamente, se perfila a grandes rasgos los hechos históricos más importantes sucedidos a través del tiempo en nuestro suelo; luego, dentro del aspecto geográfico, resume lo esencial de nuestras provincias; después, dentro del aspecto folklórico, narra en síntesis algunas danzas cultivadas desde nuestros ancestros; finalmente hay un resumen biográfico de los personajes ilustres que dieron prestancia a través de los tiempos a la tierra huanuqueña.
Debo manifestar que el material bibliográfico empleado, básicamente son las obras del Dr. José Varallanos. Mons. Rubén Berroa, los artículos del Dr. Ezequiel Ayllón; en cuanto a danzas, las informaciones de los profesores de Chavín de Pariarca, Arancaj', Jesús, Llata; todo esto complementado con otras obras menores y también revistas y periódicos de mi archivo personal.
En forma muy especial debo nombrar el resumen «Renglones de Historia - Pasco» del Coronel Manuel C. Bonilla que trata a cerca de la «Primera Campaña de Arenales en el Perú» publicado en 1950, cuyo prólogo estuvo a cargo del General E. Montagne M. Esta obra aclara con lujo de detalles sobre la primera Independencia realizada en territorio peruano. No fue en lea, porque a pesar del esfuerzo de Arenales no hubo cabildo abierto, sin embargo en el Boletín N° 2 del Ejército Libertador se informa lo siguiente:
«La municipalidad de lea ha dirigido a S.E: el general en Jefe una nota con fecha del 19, en que después de encarecerle su profundo reconocimiento por haber libertado a sus habitantes del yugo español, emplea toda la fuerza de sus sentimientos para elogiar la conducta de los jefes oficiales y tropa que componen la división del coronel mayor Arenales.» (...)
Como se manifiesta líneas arriba, a pesar de permanecer Arenales desde el 6 al 21 de octubre de 1820 en la ciudad de lea, el cabildo no se reunió ni menos hubo acta de proclama, pero sí se nominó al Sr. Juan José de Salas como Gobernador de esa ciudad y toda su comprensión territorial.
Resalto este tema debido que han aparecido documentos contrariando la verdad histórica.
Juan Ponce Vidal sostiene que Huánuco fue el «Primer Territorio Libre del Perú Colonialista»; pero los documentos históricos dicen todo lo contrario; veamos secuencialmente para demostrarlo. La Campaña de Arenales al Centro del país se conoce a través del Boletín del Ejército Libertador N° 7 que «a marchas casi forzadas por entre nieve y peñascos llegó el 29 a Atumpampa, 10 leguas de Huamanga» y el día 31 ingresó a esta ciudad. El 1 de Noviembre nombró nuevas autoridades en Huamanga, pero no hubo proclama, menos acta de proclama. Abandonó Ayacucho el 6 de noviembre para dirigirse al Valle del Mantaro. Estando cerca a Huancayo, Arenales se enteró de la salida de los elementos realistas hacia el norte provisto de artillería, por lo que encarga al Mayor Lavalle para su persecución.
El Boletín N° 7 del Ejército Libertador dice:
« El 20 a las 9 de la noche estuvieron ya sobre la retaguardia del enemigo que acababa de salir de Jauja precipitadamente. Los fugitivos iban subiendo una cuesta elevada y difícil, cuando cargaron sobre ellos los nuestros: la posición era terrible, el Juego que hacían en retirada los contrarios era sin interrupción. Cargó no obstante el Mayor Lavalle a sable en mano y el denuedo fue tal, departe de los voluntarios y soldados que lo acompañaban, que bien presto hicieron veinte prisioneros incluso cuatro oficiales, fuera de ocho hombres que murieron en el encuentro».
El anuncio de la llegada de Arenales a Huancayo hizo huir a las fuerzas realistas, pero así como en Huamanga no hubo acta de proclama. El 21 de noviembre el grueso de la División de Arenales llegó a Jauja y al día siguiente se encomendó a Rojas para que continuara la persecución al mando del Batallón N° 2 y 50 jinetes. Este grupo selecto de combatientes sorprendieron a los realistas en Tarma y los hicieron prisioneros, además capturaron armas y municiones.
El 23 de noviembre. Arenales hizo su ingreso a Taima. El 28 de noviembre de 1820 convocó al vecindario y a través del voto directo nombró como Gobernador a don Francisco de Paula Otero y proclamó la Independencia, cuyo texto en un acápite dice:
«A continuación de esta elección como convencidos todos los vecinos de la justicia de la causa de la patria, expresaron abrazarla franca y juiciosamente, renunciando todo derecho a la nación española, y que desde luego estaban prontos a prestar el juramento de seguir la bandera de la patria (...)
Seguidamente se redactó el Bando para el Juramento de la Independencia, el mismo que se realizó el 29 de noviembre. Entre algunos aspectos más saltantes el Bando dice:
« (...) desde hoy en lo sucesivo, quedan libres de la tributación de tributos que por la fuerza y el despotismo se les había impuesto y exigido injustamente, quedando por lo mismo abolida esta contribución; debiendo dar cuenta los que fueron recaudadores con lo que antes de hoy hubiesen cobrado a los respectivos tenientes gobernadores, sub delegados de los partidos»(...) «Asimismo se clara por abolido el estanco, dejando libre el tráfico y comercio de todos aquellos artículos de que se componía y especialmente en el tabaco, para que cuantos quieran, puedan sembrar, cosechar y vender como cualquier otro fruto (...) a los «españoles establecidos, avecinados con familia y solteros sin ellas, se requiere a los de esta comprensión se presenten en el término perentorio según la distancia que les señale el gobernante, y a los de esta capital en la citada hora para que los que voluntariamente y de buena fe quieran hacer el referido conocimiento de independencia lo verifiquen como ver-daderos ciudadanos, para que se les reconozca y considere en este concepto; y los que no, serán declarados por enemigos y se les tratará como tales en sus personas y bienes.»
Este bando fue publicado en la tarde del 28 de noviembre en la plaza mayor de Taima, como dice el documento «a usanza de guerra, y con la solemnidad de estilo».
El virrey Pezuela al conocer estos hechos envió al Brigadier O'Reüly. quien tomando la ruta del valle de Chillón, la Cordillera de la Viuda y Pasco ansiaba llegar a Tarma lo más pronto posible y aplastar el movimiento. Arenales, al enterarse del avance de O'Reilly fue a su encuentro. y ambos ejércitos se encontraron en el cerro de Yauricocha (Cerro de Pasco) el 6 de diciembre de 1820. La victoria favoreció a las fuerzas libertadoras poniendo en fuga a O'Reilly. El triunfo fue celebrado y tuvo repercusiones en todo el virreynato.
En Huánuco se tuvo noticias de este triunfo el 8 de diciembre, entonces el Subdelegado Eduardo Lúcar y Torre convocó a un Cabildo Abierto, y el 9 de diciembre los huanuqueños optaron por la causa de la Libertad. En esa misma reunión nombraron con el cargo de diputados al Capitán Ignacio
Prado y a don José de Abarca para que comunicasen de esta decisión a Arenales. Por su parte Arenales, el 10 de diciembre, había nombrado como delegados a Nicolás de Herrera y Pedro Cherres para que persiguieran a O'Reilly y juraran la independencia en Huánuco. El 11 de diciembre llegó a Huánuco sólo Nicolás de Herrera, al día siguiente presentó sus credenciales. El 14 de diciembre el Cabildo convocó al pueblo para el día siguiente, y el 15 de diciembre alas 11 de la mañana, el propio Nicolás de Herrera, en nuestra plaza principal, en medio del fervor popular proclamó la Independencia del Perú y sentó el acta correspondiente que a la letra dice:
«En quince días de dicho mes y año, en cumplimiento de lo mandado y obedecido, se practicó por mí el comisionado, el juramento de la Sagrada Independencia de la Libertad, en la Plaza mayor de esta Ciudad, con los señores de esle ilustre Ayuntamiento, y demás vecinos que se hallaron presentes, para cuyo efecto se publicó por bando la convocatoria el día de ayer. Igualmente en virtud de la facultad que me es concedida por el señor General que rubricó la anterior orden, y por lo que aparece en ella, he tenido a bien dejarlo reelecto de Juez al Subdelegado ab-suelto don Eduardo Lúcar, por conocerse en él, las aptitudes propias; de todo lo que con esta fecha doy cuenta al origen de donde emana mi comisión y para su constancia lo firmó conmigo el escribano el dicho comisionado de que certifico —Nicolás de Herrera— Por mandato del señor comisionado -Asencio Talancha, escribano público»
De esta manera Huánuco proclamó la Independencia el 9 de diciembre con la consulta popular y oficialmente el 15 de diciembre de 1820.
Estas páginas gloriosas escritas con sangre y fuego por nuestros antepasados no deben quedar simplemente en la historia y como un recuerdo; nuestro compromiso debe ser mucho más de una simple recordación. En la hora actual encaramos muchos problemas, es cierto, diferentes al pasado; es por ello que debemos afrontar con entrega y sacrificio, buscando el progreso y el desarrollo de nuestro pueblo. |